BOTERO DE QUEL

En La Rioja es antiquísima la costumbre de conservar el vino en pellejos. En este sentido, "pellejo" es sinónimo de recipiente de piel de animal destinado a contener el vino.
Generalmente eran los labradores y pastores  quienes usaban los pellejos en las calurosas faenas del campo.
Hoy en día, ese pellejo, "la bota" todavía se usa  en las zonas rurales.

El oficio de botero es un trabajo artesano que requiere cuatro características principales:

  • Piel de cabra con la que se fabrica 
  • su forma curvada,
  • el sabor que le imprime la pez con la que se recubre en su interior, y
  • el cosido con lezna y aguja.

Posteriormente, la bota tiene que estar bien curada, con vino o vinagre. Es una obra artesanal única.

El primer paso para hacer una bota es esquilar, quitar el pelo a la piel de cabra, dejando algún trasquilón a conciencia, para que la pez no resbale; después se corta la bota con un patrón y se hilvana, para coser con dedal y aguja, un hilo de cáñamo de cinco cabos, una lezna, el cabo y la trenza, sin olvidarse de colocar la presilla que servirá para sujetar el cordón.

Una vez cosida, se le da la vuelta a la bota y se introduce la cama impermeabilizada dentro para que  no haya fugas de líquido.

Se moja después para que al inflarle se estire la piel. Se coloca el gollete de madera a presión amarrándolo fuerte con una cuerda especial. Se coloca el cordel pasándolo por la presilla, se tapan las ataduras y se coloca el collar.

Ahora se aplica la pez bien caliente para que corra dentro, añadiendo un poco de aceite de oliva para que resbale mejor.


Cañicero - Cestero

Un cestero es un simple tejedor que entrecruza simétricamente las varas de mimbre, cañas, paja, etc. hasta fabricar una pieza compacta.

Las herramientas necesarias son unas tijeras, un corquete, un cuchillo, punzón y cualquier objeto capaz de abrir las cañas.

La materia prima es: mimbre, caña, o similares.

El resto es técnica, creatividad e imaginación. Precisamente la técnica es, en principio, confeccionar el fondo del cesto, subir por las paredes y rematar con una trenza.

Antes se hacían más cestas, garrafas, cunachos, etc. Hoy en día, prácticamente se trabajan para adornar.

Con las cañas se hacen los famosos "cañizos" que se usaban a la hora de secar al sol la ciruela claudia, higos, melocotones, tomates, etc.

Fardelejos "La Queleña" y Fardelejos "Alicia"

El hojaldre se elabora vertiendo en una cazuela mitad de manteca de cerdo y mitad de agua y colocándola sobre el fuego. Cuando la mezcla se ha hecho líquida, se le va añadiendo harina, dándole vueltas hasta obtener una masa suave y consistente, a la que se le pondrá un poco de sal.
Esta masa se trabaja sobre un rodillo hasta conseguir una capa delgada que se corta en rectángulos, depositando en cada uno de ellos la pasta.
Esta pasta se hace con almendra rallada sin piel, mezclándola en partes iguales con azúcar y rebajándola con huevos hasta conseguir una masa espesa.    Con una cucharada se deposita la pasta de almendra en los rectángulos de hojaldre que habrán de envolver el contenido, cerrando los bordes con la espuela. 
Los fardelejos quedan listos para freír, lo que se hará en una sartén con aceite abundante para que floten con holgura. Una vez fritos, se espolvorean con azúcar glasé.

Fardelejos Alicia, de Quel  ha dado la vuelta al mundo por su singularidad y sabor. Las hace con una pasta compuesta con almendra, que se coloca en un hojaldre y se fríe.

 

 

ALMAZUELAS "MARI CRUZ" . Pulsa aquí para ver su galería de imágenes

Mª Cruz, de Quel es una artesana de  almazuelas, que es una labor  de recuperación basada en la hechura de mantas y manteles, cubrecamas y edredones, colchas y cojines, con pequeños trozos de telas, generalmente procedentes de retales deteriorado.

En unos casos la almazuela suele ser simétrica y en otras ocasiones culminan en curiosísimas superficies de caprichosos dibujos. La almazuela apenas se trabaja hoy en día, pero se valora enormemente el mérito de lo creativo, colorido  y artesano del mismo.

La materia prima -hilo-  es de cualquier tipo y cualquier color: lisa o estampada. Las herramientas: aguja, tijera y dedal (también máquinas de coser). El resto es imaginación y manos artesanas y diestras para dar forma a la obra.

Primero se corta la tela que será la base que acoge los pedazos que van a ser unidos; luego se corta otro retal de color y se va uniendo cosiéndolo a máquina. Los trozos se unen unos a otros de acuerdo al dibujo que se ha elegido, primero horizontal y luego verticalmente. Después se coloca una tela de fondo, terminando con un ribete.

 

Las almazuelas se hacen con cientos de pedazos, y llevan, además de las costuras, un paño grueso entre la superficie y el forro para darle más consistencia al tejido.