Quel y La Rioja es sinónimo de vinos. Eso lo sabe cualquiera que se interese mínimamente por los caldos de Baco. Sin embargo lo que normalmente se desconoce es que esta zona, bañada por el río Cidacos, y por el Ebro en la otra parte, es la despensa de la verdura en España.  con gran extensión  de cultivos de alcachofas, borrajas, alubias, espárragos, cardos y puerros, dando al paisaje mil tonos de verde y ocre en los que perderse.

    La gastronomía queleña está formada por platos que conjugan los productos huertanos, entre los que destaca el espárrago.


PLATOS TÍPICOS

A principios de la primavera comienza la producción de alcachofas, que se comen cocidas a la brasa una vez que se han quitado las hojas de fuera para que estén tiernas, y aliñadas con aceite y sal. latos típicos son los pimientos y las guindillas secas (que se colgaban de los balcones con el fin de que se secasen, lo que provocaba un paisaje muy particular y de llamativos contrastes. Foto). 

El pimiento relleno, las diferentes formas de cocinar el bacalao o  las ricas carnes asadas o guisadas con las excelentes verduras de la zona.   La alubia blanca o roja es reconfortante y muy sabrosa, inigualable plato de entrada para cualquiera que se precie del placer de la comida. Lo mismo que la menestra riojana cuya alta calidad gastronómica viene dada por la inigualable materia prima.

 Otro de los platos típicos son las chuletas al sarmiento, las mil y una maneras de cocinar las carnes: cordero, cerdo, etc...

OTROS PLATOS

PATATAS A LA RIOJANA;
El secreto para este plato es utilizar buenas patatas y un buen chorizo riojano (según otros, pimentón). Lo demás puede ser producto de la imaginación.

Se mondan las patatas, se lavan bajo el grifo y se trocean cascando con la punta del cuchillo. Ponemos aceite en un puchero y cuando está caliente rehogamos unos ajos pelados y el chorizo troceado. Se añade la patata troceada y se echa agua fría, justo que las cubra para que no salgan muy aguadas. Se les da el punto de sal y se deja a fuego moderado hasta que las patatas estén bien cocidas. Deben quedar enteras, pero cocidas. Puede añadírsele a media cocción un majado de ajos y perejil, e incluso una hoja de laurel. Hay quien añade dos o tres pimientos secos sin pepitas, que se toman después de las patatas con un chorrito de aceite.

Champiñones:
En la Rioja Baja (Quel, Autol y Calahorra, sobre todo) se cosecha más de la mitad del total que se produce en España. Afortunadamente hay una enorme exportación. El champiñón es un elemento en la cocina sano y natural con grandes propiedades. Es bajo en calorías, no produce colesterol y es rico en vitamina B.

    Bien lavados bajo el grifo, fileteados y rociados con unas gotas de limón y un buen aceite permiten degustarlos en todo su sabor. Quedan muy bien a la plancha, utilizando los de buen tamaño, como lo suelen poner en los bares, de tapas, quitándoles el tronco y después de limpios y secos rellenar el hueco que dejan con ajo, perejil y jamón, todo muy picado. Se ponen en la plancha o en una sartén ligeramente mojada en aceite y unas gotas de limón.

 

GOLMAJERÍA Y POSTRES QUELEÑOS

Para postres, en Quel, gracias a la variedad de fábricas conserveras, se dispone de un amplio abanico de frutas(fresas, melocotones, cerezas y peras) de extraordinaria calidad que se aderezan con vino de Rioja para crear sencillos y sabrosos postres.

En Quel se producen probablemente las mejores ciruelas pasas y orejones del país.
En La Rioja, los dulces son golmajería, vocablo de raíz árabe, que poco a poco va ocupando los rótulos de las tiendas.  No hay que olvidar que en riojano un goloso es un golmajo. La tradición viene de las tahonas medievales.

El fardelejo, una especie de empanadilla de almendra, de origen  arnedano, que ha dado la vuelta al mundo por su singularidad y sabor.
Se hace con una pasta compuesta con almendra, que se coloca en un hojaldre y se fríe.



Plato típico en Quel es la juanguila. Es un postre que se elabora con huevo, pan, leche, canela y azúcar. Es similar a las torrijas, pero están bañadas en leche.

ASÍ SE HACE LA JUANGUILA
LOS FARDELEJOS

Ingredientes

  • Huevos
  • Miga de pan del día anterior
  • Azúcar
  • Canela en rama
  • Leche, agua y aceite
(Por cada huevo salen 4 raciones de juanguila)
Se prepara la miga de pan mojada en leche. Se baten los huevos y se añade el azúcar y el pan, todo bien trabajado, procurando que la masa quede blanda. Se va cogiendo masa para dar forma (como si fuesen croquetas grandes); se fríen en la sartén y se van echando a una cacerola con agua para que hierba. En los primeros hervores se retiran para inmediatamente ponerlos en otra cacerola con leche y canela. El tiempo de cocción será de unos 25 minutos
El hojaldre se elabora vertiendo en una cazuela mitad de manteca de cerdo y mitad de agua y colocándola sobre el fuego. Cuando la mezcla se ha hecho líquida, se le va añadiendo harina, dándole vueltas hasta obtener una masa suave y consistente, a la que se le pondrá un poco de sal.
Esta masa se trabaja sobre un rodillo hasta conseguir una capa delgada que se corta en rectángulos, depositando en cada uno de ellos la pasta. Esta pasta se hace con almendra rallada sin piel, mezclándola en partes iguales con azúcar y rebajándola con huevos hasta conseguir una masa espesa.    Con una cucharada se deposita la pasta de almendra en los rectángulos de hojaldre que habrán de envolver el contenido, cerrando los bordes con la espuela.   Los fardelejos quedan listos para freír, lo que se hará en una sartén con aceite abundante para que floten con holgura. Una vez fritos, se espolvorean con azúcar glasé.