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Dos
garitones cilíndricos volados vigilan Quel en los ángulos.
El exterior es irregular y en saliente hay como dos
torres rectangulares que conservan restos de adarbe
y de almenas.
Se ignora si el castillo es romano
o árabe. El castillo ha sufrido numerosas remodelaciones.
El actual, bien pudo construirse o quizás reconstruirse
en la segunda mitad del siglo XV, entre 1470 y 1480.
Es un castillo roquero, si bien su estructura arquitectónica
le hace parecer un castillo señorial bajomedieval (es
un castillo de una estructura defensiva compleja, independiente
y situado en una posición altamente estratégica).
Su estado actual es semirruinoso; está
construido en una combinación mixta de sillería y sillarejo.
Se compone de una Torre del Homenaje rectangular con
tres plantas, rodada de una cerca irregular que se refuerza
con 2 torreones cuadrados en los extremos Este y Oeste.
Puede accederse a él libremente por la parte de atrás.
LA
TORRE DEL HOMENAJE
Es rectangular. Estuvo estructurado
en tres plantas separadas por vigas de madera y apoyadas
en ménsulas. Una escalera interior iluminada por aspilleras
hacía posible acceder a las plantas. Presenta vanos
en los pisos segundo y tercero sobre la puerta de acceso,
sin alineación sobre la misma, ambos formados por arco
apuntado con rosca de sillería y jambas.
En la parte más elevada de la torre, pueden adivinarse
restos de garitas con mensulón cónico en los ángulos
y matacanes que servirían de base y apoyo a las almenas.
En la fachada principal había unas galerías de madera
que sirvieron de miradores o como cadalso defensivo.
LA PEÑA DE QUEL
La
Peña que alza al castillo mide alrededor de 100 metros.
Está cortada en vertical por la zona erosiva del río.
Esta peña nace en Santa Eulalia, y muere en Autol; si
bien, la majestuosidad de la misma se vislumbra en Quel,
coronada por el castillo que observa al pueblo en su
privilegiada posición.
Está formada por extractos alternos
de pudinga y arenisca. Los desgastes del agua
han ido formando caprichosos detalles en la roca que
producen un deleite al visitante o caminante que lo
recorre. Es un paseo muy recomendado. En ella se cría
en abundancia la manzanilla (para las infusiones).
Los
primeros habitantes en Quel vivieron en huecos poradados
en la peña.
Los queleños estamos
muy agradecidos a la peña porque nos protege del fuerte
cierzo que azota al valle del Ebro. Bretón de los Herreros
escribió refiriéndose a ella:
Geológicamente
hablando, Quel está formado por rocas de
la era terciaria, destacando el Neoceno. Un
hecho geológico que destaca es la falla entre
areniscas y margas verdosas. Una falla se produce
cuando una masa rocosa se fractura y se desplaza hacia
otra quedando ambas unidas.
Los
tipo de rocas que se encuentran en Quel son: arenisca
- margas verdosas - pudinga - yeso y arcilla.
De
la era cuaternaria destacan las terrazas fluviales
producidas `por el desgaste de las rocas y que quedan
escalonadas a cierta altura, originándose barrancos
y yasas. En Quel destaca el Barranco
de San Jorge.
Valores
naturales: Calizas,
margas, arcillas, areniscas en un paisaje deforestado;
pero durante la prehistoria estos valles tributarios
del río Cidacos constituyeron una extensa zona deltaica
inmediata al litoral marino que, en aquel entonces,
cubría la depresión del Ebro. Allí quedaron impresas
una de las principales concentraciones mundiales de
ictinas o huellas de dinosaurios, de enorme interés
paleontológico. En la contigua sierra de la Ballenera,
el hayedo de Poyales constituye el enclave más oriental
para la especie tanto en La Rioja como en el conjunto
del Sistema Ibérico.
Desde el pasado 22 de mayo,
el Castillo de Quel es propiedad municipal, es decir,
de todos los queleños.
Con
esta idea de hacer el Castillo de todos los queleños
y con la intención de preservarlo y en un futuro
próximo acondicionarlo y convertirlo en referencia
turística y estética de la localidad,
su Ayuntamiento abrió en tres entidades una cuenta
bancaria especial, con la denominación 'Actuaciones
en el Castillo y el Casco Antiguo', para que todos aquellos
donantes y colaboradores interesados, empresas o particulares
ingresen sus aportaciones económicas y así
se logre aumentar la cantidad económica para
la recuperación del torreón.
El primer aporte lo realizó
el propio Consistorio queleño con una partida
de 18.000 euros, tal y como aprobaba el pleno del pasado
19 de noviembre en la aprobación inicial de los
presupuestos para el ejercicio de 2004. Este primer
aporte servirá para iniciar las obras que garanticen
la eliminación del peligro por desprendimientos
del propio castillo o de su entorno.
Para la continuidad de esta recuperación,
el Ayuntamiento está trabajando codo con codo
con la Asociación de Amigos de los Castillos,
tanto con su presidente Jesús Marino Pascual
como con el arquitecto Rubén Pérez, quien
está realizando un estudio sobre su situación
y las medidas a tomar. «La conservación
y recuperación del castillo es algo en lo que
todas las personas de Quel deberíamos involucrarnos
-invita el Ayuntamiento-. Si actualmente y por primera
vez desde su construcción es de todos los habitantes
de la Villa, no podemos permitir que se deteriore. Es
parte de nuestra historia. Quel sin su castillo no sería
lo mismo».
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