El nombre de Quel proviene del árabe Kalá, que significa castillo. Esta teoría parece confirmarla el hecho de que antiguamente su nombre era Kelle. Así aparece en la escritura del voto de Fernán González junto con los asentamientos de Arneto, Abtole y Calagurris -Arnedo, Autol y Calahorra- respectivamente.

Dos garitones cilíndricos volados vigilan Quel en los ángulos. El exterior es irregular y en saliente hay como dos torres rectangulares que conservan restos de adarbe y de almenas.

Se ignora si el castillo es romano o árabe. El castillo ha sufrido numerosas remodelaciones. El actual, bien pudo construirse o quizás reconstruirse en la segunda mitad del siglo XV, entre 1470 y 1480. Es un castillo roquero, si bien su estructura arquitectónica le hace parecer un castillo señorial bajomedieval (es un castillo de una estructura defensiva compleja, independiente y situado en una posición altamente estratégica).

Su estado actual es semirruinoso; está construido en una combinación mixta de sillería y sillarejo. Se compone de una Torre del Homenaje rectangular con tres plantas, rodada de una cerca irregular que se refuerza con 2 torreones cuadrados en los extremos Este y Oeste. Puede accederse a él libremente por la parte de atrás.

LA TORRE DEL HOMENAJE

Es rectangular. Estuvo estructurado en tres plantas separadas por vigas de madera y apoyadas en ménsulas. Una escalera interior iluminada por aspilleras hacía posible acceder a las plantas. Presenta vanos en los pisos segundo y tercero sobre la puerta de acceso, sin alineación sobre la misma, ambos formados por arco apuntado con rosca de sillería y jambas.

En la parte más elevada de la torre, pueden adivinarse restos de garitas con mensulón cónico en los ángulos y matacanes que servirían de base y apoyo a las almenas. En la fachada principal había unas galerías de madera que sirvieron de miradores o como cadalso defensivo.

LA PEÑA DE QUEL

La Peña que alza al castillo mide alrededor de 100 metros. Está cortada en vertical por la zona erosiva del río. Esta peña nace en Santa Eulalia, y muere en Autol; si bien, la majestuosidad de la misma se vislumbra en Quel, coronada por el castillo que observa al pueblo en su privilegiada posición.

Está formada por extractos alternos de pudinga y arenisca. Los desgastes del agua han ido formando caprichosos detalles en la roca que producen un deleite al visitante o caminante que lo recorre. Es un paseo muy recomendado. En ella se cría en abundancia la manzanilla (para las infusiones).

Los primeros habitantes en Quel vivieron en huecos poradados en la peña.

Los queleños estamos muy agradecidos a la peña porque nos protege del fuerte cierzo que azota al valle del Ebro. Bretón de los Herreros escribió refiriéndose a ella:

    Geológicamente hablando, Quel está formado por rocas de la era terciaria, destacando el Neoceno. Un hecho geológico que destaca es la falla entre areniscas y margas verdosas. Una falla se produce cuando una masa rocosa se fractura y se desplaza hacia otra quedando ambas unidas.

Los tipo de rocas que se encuentran en Quel son: arenisca - margas verdosas - pudinga - yeso y arcilla.

De la era cuaternaria destacan las terrazas fluviales producidas `por el desgaste de las rocas y que quedan escalonadas a cierta altura, originándose barrancos y yasas. En Quel destaca el Barranco de San Jorge.

Valores naturales: Calizas, margas, arcillas, areniscas en un paisaje deforestado; pero durante la prehistoria estos valles tributarios del río Cidacos constituyeron una extensa zona deltaica inmediata al litoral marino que, en aquel entonces, cubría la depresión del Ebro. Allí quedaron impresas una de las principales concentraciones mundiales de ictinas o huellas de dinosaurios, de enorme interés paleontológico. En la contigua sierra de la Ballenera, el hayedo de Poyales constituye el enclave más oriental para la especie tanto en La Rioja como en el conjunto del Sistema Ibérico.

Desde el pasado 22 de mayo, el Castillo de Quel es propiedad municipal, es decir, de todos los queleños.

Con esta idea de hacer el Castillo de todos los queleños y con la intención de preservarlo y en un futuro próximo acondicionarlo y convertirlo en referencia turística y estética de la localidad, su Ayuntamiento abrió en tres entidades una cuenta bancaria especial, con la denominación 'Actuaciones en el Castillo y el Casco Antiguo', para que todos aquellos donantes y colaboradores interesados, empresas o particulares ingresen sus aportaciones económicas y así se logre aumentar la cantidad económica para la recuperación del torreón.

El primer aporte lo realizó el propio Consistorio queleño con una partida de 18.000 euros, tal y como aprobaba el pleno del pasado 19 de noviembre en la aprobación inicial de los presupuestos para el ejercicio de 2004. Este primer aporte servirá para iniciar las obras que garanticen la eliminación del peligro por desprendimientos del propio castillo o de su entorno.

Para la continuidad de esta recuperación, el Ayuntamiento está trabajando codo con codo con la Asociación de Amigos de los Castillos, tanto con su presidente Jesús Marino Pascual como con el arquitecto Rubén Pérez, quien está realizando un estudio sobre su situación y las medidas a tomar. «La conservación y recuperación del castillo es algo en lo que todas las personas de Quel deberíamos involucrarnos -invita el Ayuntamiento-. Si actualmente y por primera vez desde su construcción es de todos los habitantes de la Villa, no podemos permitir que se deteriore. Es parte de nuestra historia. Quel sin su castillo no sería lo mismo».